viernes, 16 de octubre de 2009

La ciudad fue hecha para arder

Escribí demasiado, hablé demasiado y discutí demasiado sobre el tema las últimas semanas, así que hacer un comentario en el El Cieguito quedó pospuesto hasta tanto mis ganas se renovaran (de todas formas, ya hemos hecho nuestras declaraciones sobre casos similares aquí y aquí). Mi vieja dice que soy demasiado tano, me caliento mucho y después me agoto de mi propia verborragia. En fin, creo que el caso del profesor Potel está ya bastante difundido (y de la misma forma olvidado), una de esas puestas en absurdo en donde nuestro querido sistema iluminista censura una de sus mismisimas prácticas (instituciones), tal vez la más pura y fundante. Claro que se trata de la enseñanza de filosofía (y además de dos campeones del quilombo) y no del relevo de próceres, fechas patrias, textos mitreanos y saberes útiles. " 'Filo-sofía' -diría nuestra maestra de primaria-, el amor por el conocimiento"... y nada más. Bueno, es cierto, tampoco somos ingenuos (aunque la indignación es la misma) y debemos, en última instancia, tomar en cuenta cada día más que existen dueños de la cultura (una contradicción en sí, una frase para analizar... whatever).
Como fuimos tomando conciencia las últimas semanas con la comunidad de Forofyl (y claro, de la mano de maestros como el señor Enrique Chaparro, de Vía Libre, una mente lúcida como pocas), no siempre esos dueños son claros, no siempre son privados. A veces esconden sus caras de chanchos, de Napoleons dominando la granja, detrás de la honorable máscara de directivos rectores de los destinos de una comunidad inmensurable, y firman acuerdos deshonrosos  que lejos (¡Oh, Dios, ciertamente lejos!) están de responder a las necesidades institucionales, a las preocupaciones internas, a las decisiones necesarias para asegurar la continuidad de una Universidad tan grandiosa y patética como la UBA. No somos ingenuos, no podíamos esperar mucho de Hallú, ni siquiera en el instante de ser elegido, mucho menos segundos después, con sus festejos eufóricos y sus promesas de orden institucional (menos aún, claro está, se puede esperar de un grupo de abogados que vieron la veta para, intercediendo entre el Estado y el Estado - ¿meterse entre la Ley y la Universidad Pública no es eso?-, sacar una linda torta del 50%, tirándole algunas monedas a las pequeñas editoriales muertas de hambre (¡Ja!). Sí, estoy hablando de CADRA, esa gente con la gorra puesta que, agarrensé de las manos- diría el Puma-, cuando tengan los cuatro palos que le paga la UBA nos van a correr con mucha eficacia en la web.)
Da la puta casualidad de la vida que en vísperas de una hermosa mesa redonda en la Facultad de Filosofía y Letras en donde se presentaría CADRA, mesa redonda que armó alto revuelo en los pasillos de Forofyl y que previó cierta organización de los comunes para enfrentar las lenguas bífidas de los perejiles de la CADRA, da la puta de mierda casualidad, decía, que ese mismísimo día en el que corrimos con buenos argumentos a los señoritos chupasangre, alguien denunció la hermosa Bibliofyl al server en donde la teníamos colgada, y todo se fue al carajo.
No voy a poner link al respecto, eso pueden googlearlo, hay muchos estudiantes hablando de la Bibliofyl, tanto de Filosofía y Letras como de otras facultades. Lo cierto es que la biblioteca es, para aquellos defensores imbéciles del copyright, una piratería. Sí, estamos hablando de una biblioteca virtual, que se llama biblioteca, de la misma forma que una biblioteca pública o una Biblioteca Nacional, sin ningún fin de lucro, con un excelente funcionamiento y un servicio inestimable para los estudiantes de la facultad.
Y porque la pregunta que surge es: ¿cómo se estudia si no es con fotocopias o textos digitales? ¿cómo se hace para abarcar un repertorio de unos cien textos por materia, muchas de sus veces fragmentos, simples capítulos de los libros, si no es con reprografías o escaneos? Está claro, nadie en su sano juicio podría proponernos: compren cada uno de los libros. Entonces, la solución se hace evidente: que disminuya la educación, que se lea menos, que se lea de manuales, que se lea de los apuntes del profesor y no de los textos originales, que se pauperice la enseñanza universitaria.
Hasta ahora creo que ninguna de las agrupaciones combativas de Filosofía y Letras ha hecho mucho por causas como esta. Está bien, cumplen otra función social, y es irreprochable que está bien. Pero parece que va siendo hora de que las cosas pasen de otra forma, y que no perdamos las utilidades caídas del cielo que nos brinda internet frente a un grupo de abogados del infierno (como todo abogado, claro está). Como simple declaración, una bandera, una escarapela, un sticker más entre nuestras estampitas del Che, a partir de ahora El Cieguito llevará esos banners tan lindos que hicieron los de Derecho a Leer (Bueno, sí, lindo es otra cosa.), con un click pueden ingresar al grupo de facebook contra el puterío que le armaron a Potel, y yendo al blog los banners para poner en vuestros sitios.

4 comentarios:

Nina dijo...

una vez más, amigo, me leíste los dedos. desde hace alrededor de una semana venía esbozando un post como éste, con los banners y todo (y la falta de monitor me impidió concretarlo).
ayer quería ir a la reunión de conformación del partido pirata y no pude. hay mucho para leer y opinar sobre esto.

Ezequiel M. dijo...

Por favor, compañera, que mi posteo no cancele el nacimiento del suyo. En la web siempre hay lugar para más. Y posiblemente sea más incisiva que yo.

Feliz Día de la Lealtad para todos!

bletemita dijo...

chicos paren de quererse tanto.


APLAUSOS PARA BIANCA bateristaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!

Nina dijo...

es un sentimiento, no puedo paraaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaar.