La autora, supongo, es una psicóloga. El artículo dice boludeces sobre los libros de Paul Auster. Lógicamente, el subrayado de la cita es mío. Porque resulta que, me vengo a enterar, Paul Auster es un escritor posmoderno. Me gustaría saber si esa gente dice lo mismo de Camus, ponele. Algún día me voy a sentar a leer seriamente a Jameson, pero que prefiera a Van Gogh antes que a Warhol y que la literatura latinoamericana le parezca inferior a la europea, me genera mis prejuicios, entiendanmen. Acá la nota completa. Es graciosa igual. Es decir, a mi entender, lo mejor es que se graciosa.
Aquellos relatos legitimadores que le conferían al hombre una ilusión masificadora, basada en ingenierías igualitarias, se estrellan contra una estética degradante de la posición de ese mismo hombre, que escépticamente asume un individualismo a ultranzas, conduciéndolo a un goce autístico que confronta con el imperativo de consumo del discurso capitalista. Así, al mundo de bienestar sostenido en la responsabilidad del Otro social, la estética del posmodernismo opone el deshecho, el resto, lo no dialectizable, el sobrante, la falta, pero con un cierto grado de ironía, vanalidad y superficialidad.
A modo de ejemplo del espíritu de época, donde la tecnología produce los mejores sintetizadores e instrumentos musicales, los punks, anarchopunks, streetpunks, postpunks, photopunks o new waves se dedican a hacer música con el menor grado de calidad posible, caracterizada por una utilización primaria de los instrumentos musicales y una carencia total de toda sofisticación (ausencia total de solos, acordes saturados, la mayoría de ellos producidos desde un sintetizador, sin ninguna sonorización específica). Además de elevar el desorden a la categoría de arte en un "no future" paradigmático. Y el pogo, su baile oficial, en el cual se golpean unos a otros sin ritmo alguno, puede convertirse en la imagen más contundente de esta superficialidad, desorden y falta de "objetivos" que suele tomarse en un sentido peyorativo. O las famosas Raves, megafiestas en las que se baila música tecno y cuyo término proveniente del inglés quiere decir: "hablar sin razón, delirar, desvariar", organizadas, antes de su masificación mundial, en galpones, fábricas o al aire libre, generalmente acompañadas del uso de "éxtasis" o LSD, "poper" (un jarabe estimulante), "speed", quetamina, y otras drogas que tienen la característica de agudizar los sentidos, producir muchísima sed y permiten bailar casi veinticuatro horas seguidas, aunque no se las puede encuadrar dentro de las llamadas drogas de "rendimiento".
Pero sin ir más lejos, pensemos en la abulia que define a la adolescencia de hoy y tanto exaspera a los adultos; jóvenes que viven con sus padres hasta edades tardías, sosteniendo su vida como verdaderos "gasoleros", sin demasiados ideales que los sustenten más que en una resistencia sólo violentada por las demandas sociales.

2 comentarios:
lo graciosoes que vos prefieras a warhol antes que a V.G. JAJAJAJA
y dónde dije yo que prefiero a Warhol antes que a Van Gogh?
Si me lo podés citar me encantaría, porque no lo veo.
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