viernes, 2 de diciembre de 2011

Hablando de lo post

La sección de Mariano Blejman en Página 12 me encanta, siempre, pero además hoy salió en sociedad una excelente entrevista que le hizo a Tomás Escobar, de Cuevana. Quería dejar citado una sola parte. Pero no quiero dejar de recomendarles que la lean toda, incluida las subnotas como la de la producción propia en donde se plantean propuestas interesantes como qué pasa si se abre la posibilidad a que cada persona ponga 1 peso para financiar una peli que le gusta (Campanella, la tenés re re re adentro, gil). Considerando que Cuevana tiene dos millones de usuarios diarios, es toda una propuesta de producción. Pero eso lo leen y después me comentan, yo les recorto otro fragmento que me encantó:

–Es producción distribuida, pero convengamos en que nace con un modelo polémico desde el punto de vista legal.
–Nació así. Igualmente nunca imaginamos que iba a ser un sitio de tal magnitud, pensamos que iba a quedar entre amigos. ¿Qué, íbamos a ir a golpear la puerta de los estudios a decir “te quiero comprar los derechos”? Cuando explota, queremos empezar a reconvertirlo, a proponer un modelo que funcione.
–Con una mejor capacidad de negociación.
–Sí, pero mi postura de siempre es de deudas hacia el usuario. El usuario lo adoptó como propio, porque Cuevana defiende sus necesidades. Por eso lo defiende y le es fiel. Se demostró que existe un mercado masivo para el streaming de video en América latina. No existía esa solución hace dos años, esa solución entonces no es más que una respuesta de los consumidores hacia la industria. Nosotros queremos consumir de esta manera y se avanzó porque la industria no avanzaba. Ellos defienden su línea de distribución actual, que es media obsoleta, ¿no? Les cuesta mucho reinventarse y readaptarse por más que es posible: tenés que reeducar a la gente, cambiarla de distribución física a digital y no están preparados para hacerlo, pero es inminente. Los beneficios son innombrables.